Meunier gana peso en el Valencia como relevo de Thierry Correia en el lateral derecho
El Valencia ha puesto el foco en Thomas Meunier para abrir su mercado de fichajes con una incorporación destinada a cubrir el lateral derecho. La marcha de Thierry Correia ha dejado una vacante que el club quiere resolver con un perfil fiable, competitivo y listo para entrar en dinámica desde el primer día.
La elección no responde solo a una necesidad de plantilla. En la planificación deportiva, el nombre del belga ha ido ganando terreno por su encaje con lo que pide Carlos Corberán, que busca un futbolista con oficio y presencia para sostener la defensa en una temporada exigente en LaLiga.
Corberán marca el perfil que necesita el equipo
La dirección deportiva ha valorado distintas alternativas, pero Meunier ha ido imponiéndose por una combinación de factores que el Valencia considera decisiva: experiencia, coste asumible y una trayectoria que le permite llegar con garantías. El lateral termina contrato con el Lille, así que su incorporación no exigiría traspaso.
Ese detalle resulta importante para una entidad que sigue muy pendiente de cada movimiento económico. Sin una inversión en concepto de traspaso, el club evitaría una amortización que complicaría sus cuentas y podría centrar el esfuerzo en el salario del jugador.
Corberán ha tenido un papel relevante en esta preferencia. El técnico entiende que el equipo necesita un lateral capaz de competir desde el inicio, con físico, jerarquía y capacidad para adaptarse a contextos de máxima exigencia. No se trata de tapar un hueco de forma provisional, sino de encontrar una solución que aporte estabilidad.
Una operación pensada para dar rendimiento inmediato
El Valencia también ha revisado los informes físicos del futbolista y valora de forma positiva su última temporada en el Lille. Aunque cumplirá 35 años en septiembre, su rendimiento reciente ha dejado buenas sensaciones y minutos suficientes para alimentar el interés del club de Mestalla.
La trayectoria de Meunier, con experiencia en Bélgica, Francia, Alemania y Turquía, refuerza la idea de que puede responder en un vestuario que necesita jugadores hechos, con personalidad y lectura defensiva. En un campeonato como LaLiga, ese bagaje puede pesar tanto como otras virtudes más ligadas a la edad o al margen de crecimiento.
Además, su salario, ligeramente por encima de los dos millones brutos en Francia, entra dentro de los parámetros que maneja el Valencia para este tipo de operaciones. La ecuación que estudia el club es clara: rendimiento inmediato con un coste controlado.
No obstante, la negociación no se presenta sencilla. El Mundial puede condicionar los tiempos, ya que Meunier contempla esa cita como una oportunidad para mejorar sus condiciones. En Mestalla, mientras tanto, quieren adelantarse a un mercado que suele encarecerse cuando avanza el verano.
En la agenda también ha aparecido Andrés García, aunque el belga ofrece una vía más directa para cubrir la posición. Ron Gourlay ya conoce la preferencia de Corberán y ahora la operación depende de que el Valencia consiga convencer al jugador antes de que aumente la competencia por su fichaje.
Si la entidad logra cerrar pronto esta vía, el mensaje será claro: el club quiere llegar preparado al arranque del curso y dotar al entrenador de un lateral derecho con respuesta inmediata en Mestalla.