Boca abre la puerta a Ander Herrera tras la llegada de Arruabarrena
La llegada de Rodolfo Arruabarrena al banquillo de Boca Juniors ha cambiado por completo el escenario de Ander Herrera. El centrocampista español, que aterrizó en enero de 2025 con la ilusión de vestir la camiseta xeneize, ya sabe que su continuidad está muy comprometida porque no entra en los planes del nuevo proyecto.
La salida, según el planteamiento del club, se encamina sin ruido ni enfrentamiento público. Boca ha optado por abrirle la puerta y el mensaje deportivo es claro: su etapa en Argentina está a punto de terminar.
Un paso por Boca marcado por las lesiones
El fichaje de Ander Herrera generó impacto desde el primer momento por su trayectoria en Europa. Athletic Club, Manchester United, PSG y su paso por LaLiga respaldaban una carrera de peso, pero en Buenos Aires no ha logrado encontrar la regularidad que esperaba.
Las lesiones condicionaron por completo su recorrido en Boca Juniors. Cada vez que parecía preparado para asentarse en el equipo, un problema físico frenaba su progresión y le impedía ganar continuidad dentro de la plantilla.
Su balance en el club argentino refleja esa falta de estabilidad: 29 partidos y un solo gol, marcado en la Copa Libertadores. Una cifra corta para una incorporación que llegó con tanta expectación.
Boca acelera cambios y busca margen en la plantilla
El club atraviesa una fase de transformación tras varios golpes deportivos. La eliminación en la Libertadores dejó heridas importantes y la posterior caída en la Sudamericana aumentó la presión interna sobre una plantilla que necesita ajustes de peso.
En ese contexto, la salida del español encaja en la hoja de ruta de Boca. Su ficha, su edad y su rendimiento reciente pesan en la evaluación del nuevo cuerpo técnico, que quiere un grupo más adaptado a su idea y con futbolistas disponibles de forma inmediata.
Además, la marcha de Ander Herrera liberaría una plaza de extranjero, un detalle relevante para un mercado en el que el club necesita ganar margen de maniobra.
Un futuro abierto lejos de Buenos Aires
Con 36 años, el centrocampista deberá decidir ahora cuál será el siguiente paso de su carrera. Un regreso a LaLiga aparece como una posibilidad lógica por idioma, conocimiento del entorno y adaptación, aunque todo dependerá de su estado físico y de las condiciones económicas que exija.
También pueden surgir alternativas fuera de España. Mercados como México, Estados Unidos o incluso la propia Argentina suelen valorar perfiles con experiencia internacional, aunque en su caso cualquier interesado examinará con atención su historial reciente de lesiones.
Lo que parece claro es que, a partir de ahora, Ander Herrera tendrá que asumir un papel distinto al que imaginó cuando firmó por Boca Juniors. Su nombre sigue teniendo recorrido en el mercado, pero el contexto ya no es el mismo que el de su llegada a La Bombonera.