Nianzou, el contrato que más condiciona al Sevilla en pleno ajuste salarial
El Sevilla FC afronta otro verano marcado por la necesidad de ajustar cuentas y, en ese escenario, Tanguy Nianzou se ha colocado en el centro del problema. Su peso deportivo ha sido menor de lo esperado, pero lo que más inquieta en Nervión es el impacto económico de una ficha que, unida a la amortización, ronda los 13 millones de euros al año.
Para un club condicionado por el límite salarial de LaLiga, esa cifra supone un obstáculo de enorme calibre. La dirección deportiva necesita margen para reforzar la plantilla y, mientras no se reduzca esa carga, cada movimiento queda mucho más limitado.
Una apuesta de 2022 que no ha salido como esperaba el club
El Sevilla invirtió cerca de 16 millones de euros en su fichaje en 2022, cuando llegó procedente del Bayern de Múnich con la etiqueta de promesa y con un perfil que invitaba al optimismo. Cuatro años después, el escenario es muy distinto: su valor de mercado ha caído y su aportación sobre el césped no ha estado a la altura de lo que se esperaba en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Según informa AS, el problema no se limita al coste de la operación. El salario del central, cercano a los 8 millones brutos por temporada, bloquea una parte importante del margen económico en un momento especialmente delicado para la entidad andaluza. Sin presencia en Europa en las últimas campañas, mantener ese contrato se ha convertido en una losa difícil de sostener.
La prioridad del club pasa por liberar masa salarial para poder actuar con más libertad en el mercado. En esa hoja de ruta, Nianzou figura entre los nombres que más condicionan la planificación, hasta el punto de que en el Sevilla no descartan asumir parte del coste de una salida si eso facilita desprenderse de una ficha tan pesada.
El rendimiento tampoco ha ayudado a consolidar su continuidad. Las lesiones han frenado de forma constante su paso por Nervión y le han impedido encadenar minutos con regularidad en Liga, Copa y competiciones europeas. Desde su llegada, apenas ha disputado 62 partidos oficiales, una cifra que refleja una etapa marcada por interrupciones, recaídas y oportunidades que no han terminado de cuajar.
Marcao también complica la limpieza de la defensa
El caso de Marcao también genera inquietud en el club, tal y como apunta AS. El brasileño aceptó en su día una fórmula para prorratear su salario, aunque tampoco parece dispuesto a salir del Sevilla FC. La diferencia es que, en términos económicos, el impacto de Nianzou sigue siendo mayor, ya que ningún otro contrato aprieta tanto el margen de maniobra de la entidad.
Marcao mantiene contrato en vigor y su historial físico tampoco invita a pensar en una solución sencilla. El club quiere aligerar la defensa, pero las salidas no avanzan con la rapidez necesaria. Esa acumulación de sueldos altos reduce la capacidad de reacción y obliga a corregir errores de mercados anteriores antes de poder pensar en nuevas incorporaciones.
El límite salarial de LaLiga obliga a tomar decisiones incómodas y a priorizar la salida de futbolistas que ocupan demasiado espacio en la estructura económica. Nianzou representa precisamente ese tipo de operación que el Sevilla no puede repetir: una inversión elevada, poca disponibilidad y un retorno deportivo muy por debajo de lo previsto.
La opción de ampliar contrato para diferir pagos ya se puso sobre la mesa en el pasado, pero el jugador no la aceptó. Ese rechazo dejó al club sin una vía sencilla para aliviar la situación y ahora el asunto vuelve a estar encima de la mesa, con un verano que se presenta decisivo para su futuro en Nervión.