El Barcelona estudia el regreso de Jan Virgili tras el descenso del Mallorca
El nombre de Jan Virgili ha regresado con fuerza a la mesa de trabajo del FC Barcelona. La caída del Mallorca a Segunda División ha cambiado por completo el escenario y en el club azulgrana ven ahora una oportunidad que combina rendimiento deportivo y posible rentabilidad en el mercado.
La reunión mantenida entre Deco y los representantes del extremo ha servido para reactivar una vía que en el Barça nunca se perdió de vista. La entidad catalana conserva parte de los derechos del futbolista, un detalle que altera de forma notable el coste real de la operación y abre la puerta a un movimiento mucho más asequible de lo que marcaba su antigua cláusula.
Una cláusula rebajada y un coste muy inferior
Con el descenso del Mallorca, la cláusula de rescisión de Jan Virgili ha pasado de 30 a 12 millones de euros. Aun así, el precio final para el FC Barcelona sería bastante menor por el porcentaje que mantiene sobre sus derechos, hasta el punto de que la cifra podría acercarse a los 7,2 millones.
El club azulgrana valora esa cantidad como una inversión asumible para un jugador de 19 años que ya ha dado sus primeros pasos en la élite. En su primera temporada en LaLiga, Virgili ha disputado 31 partidos, en los que ha firmado dos goles y seis asistencias.
Su presencia no siempre fue constante en el once, pero dejó muestras de desborde, velocidad y personalidad. Ese rendimiento despertó el interés de otros equipos, entre ellos el Betis, aunque el futbolista optó por acabar el curso en el Mallorca.
El Mallorca necesita ajustar su plantilla
El descenso ha obligado al conjunto balear a replantear su planificación y a escuchar ofertas por varios de sus jugadores. En ese contexto, Jan Virgili aparece como uno de los activos más sensibles, tanto por su valor de mercado como por la rebaja automática de su cláusula.
El extremo firmó con el Mallorca hasta 2030 tras salir del Barça en el verano de 2025. En aquel acuerdo, el club azulgrana se reservó un porcentaje de una futura venta y un derecho de tanteo, una fórmula que ahora le permite estudiar la operación con margen y sin asumir un riesgo excesivo.
El jugador, por su parte, quiere seguir compitiendo en LaLiga, una prioridad que puede resultar decisiva si aparecen más pretendientes atentos a la situación del Mallorca. El Barça, conocedor de su evolución, parte con ventaja en una negociación que puede acelerarse en cuanto se concreten las primeras ofertas.
Dentro de la dirección deportiva se manejan dos escenarios: incorporarlo a la plantilla o cerrar su compra para buscar después una salida a un tercer club por una cantidad superior. En ambos casos, el perfil del extremo encaja en lo que el Barça considera un activo interesante: juventud, experiencia reciente en la máxima categoría y margen de crecimiento.
Virgili también ha sumado recorrido internacional con la selección española Sub-21 y su participación en el Mundial Sub-20, dos referencias que refuerzan su proyección. Su paso por el Mallorca le ha servido además para ganar madurez en un contexto exigente, pese a que perdió protagonismo con el cambio de sistema de Demichelis.
El FC Barcelona sigue pendiente del precio final y de los movimientos que pueda provocar el mercado en torno al futbolista, mientras el Mallorca estudia las fórmulas para encajar una venta que encaje con su nueva situación deportiva y económica.