Cucurella agita el lateral izquierdo del Real Madrid y fuerza dos salidas en la plantilla
El Real Madrid ha abierto un nuevo frente en su planificación con el fichaje de Marc Cucurella. La incorporación del lateral procedente del Chelsea, pensada para ser inmediata y con la etiqueta de titular, deja a la plantilla blanca con un exceso de efectivos en una zona muy concreta del campo.
La operación, según las informaciones publicadas, se mueve en cifras muy elevadas: The Guardian la situó en 55 millones fijos más cinco en variables, mientras que Reuters habló de un acuerdo valorado en torno a 51,8 millones de libras. En cualquier caso, no se trata de una apuesta de rotación, sino de una inversión para ocupar el carril desde el primer día.
Un puesto con demasiados candidatos
La petición expresa de José Mourinho ha cambiado por completo el escenario. Cucurella llega con la idea de asumir galones en una posición que llevaba tiempo generando dudas, pero su aterrizaje obliga a encajar a Álvaro Carreras, Fran García y Ferland Mendy en un espacio demasiado estrecho.
Con cuatro laterales izquierdos para una sola plaza, la dirección deportiva entiende que no hay margen para mantener a todos. El objetivo pasa por aligerar plantilla y ajustar la masa salarial antes de que arranque la pretemporada, algo que ya sitúa a dos futbolistas en la rampa de salida.
El caso de Álvaro Carreras es el más delicado por el esfuerzo económico que supuso su llegada. El Madrid lo incorporó hace apenas un año desde el Benfica por una cantidad cercana a los 50 millones de euros, una inversión que complica cualquier venta precipitada.
Además, según ha informado AS, tanto Mourinho como el club consideran al gallego una pieza importante para completar el tándem con Cucurella. Su juventud y su margen de crecimiento juegan a su favor, aunque el mercado puede alterar esa lectura si aparece una propuesta potente.
En ese escenario surge el Chelsea, ahora dirigido por Xabi Alonso, como una posibilidad a tener en cuenta. El técnico conoce bien a Carreras y valora su perfil, por lo que una oferta elevada obligaría al Real Madrid a sentarse a escuchar, aunque no sea la vía prioritaria.
La situación de Fran García parece más comprometida. Con Cucurella por delante y Carreras con más respaldo institucional, sus minutos quedarían muy reducidos y el club ve con buenos ojos una salida si llega una propuesta razonable.
El lateral madrileño cuenta con mercado en España. El Real Betis ya ha establecido contactos con el Real Madrid y lo contempla como una opción para reforzar el carril izquierdo de cara a la temporada 2026/27. AS ha situado la operación en torno a los 10 millones de euros.
También aparece el Rayo Vallecano como destino posible. Fran ya destacó en Vallecas antes de regresar al Bernabéu, y una vuelta tendría sentido tanto por continuidad deportiva como por el vínculo previo con el club.
Para el jugador, la salida puede ser la opción más lógica. Con 26 años, necesita competir con regularidad y no quedarse otra campaña en un papel secundario, algo que el Madrid también contempla si la oferta encaja.
El expediente de Ferland Mendy es distinto y mucho más complejo. El francés ha tenido peso en los últimos años, pero sus problemas físicos han condicionado su continuidad y han reducido de forma notable su margen de maniobra en el mercado.
No hay grandes propuestas por él y su salario, unido a su historial de lesiones, dificulta cualquier traspaso convencional. Su salida podría depender de una rescisión, de un acuerdo entre las partes o incluso de una decisión personal, más que de una venta al uso.
La situación ha llegado a un punto tan delicado que Mendy estudia incluso colgar las botas si no logra recuperar sensaciones físicas. Para el Real Madrid, su caso exige prudencia, porque no se trata solo de una cuestión deportiva, sino también de salud y de futuro inmediato.
Con Cucurella ya cerrado, el club blanco ha acelerado la revisión de su banda izquierda. Carreras apunta a seguir salvo que el Chelsea apriete con fuerza, Fran García es el candidato más claro a salir y Mendy vive un escenario abierto que puede cambiar en cualquier momento.
El lateral izquierdo se ha convertido así en uno de los puntos más sensibles del verano madridista, con Mourinho pendiente de que la carpeta quede resuelta antes de que empiece la temporada.