El PSG sigue de cerca a Pau Cubarsí, pero el Barça lo considera intocable
Pau Cubarsí se ha colocado en el centro del mercado después de firmar un Mundial 2026 de enorme madurez con la selección española. Con solo 19 años, el central del FC Barcelona está dejando una imagen de seguridad y personalidad que no ha pasado desapercibida para varios clubes de primer nivel.
Entre los equipos que siguen con atención su evolución aparece el París Saint-Germain, que busca reforzar su defensa con un perfil joven, con buena salida de balón y capacidad para crecer a medio plazo. En París miran ya hacia el futuro de una zaga en la que Marquinhos, con 32 años, entra en una fase clave de su carrera.
El Barça no contempla una salida
En el FC Barcelona, sin embargo, la postura es firme. Cubarsí es una pieza esencial para Hansi Flick, que lo ve como uno de los futbolistas sobre los que construir el presente y el futuro del equipo. Su forma de defender hacia delante, su lectura táctica y su calma en situaciones de presión lo han convertido en un central muy valorado dentro del club.
La confianza azulgrana en él queda reflejada en su contrato, que se extiende hasta 2029, y en una cláusula de rescisión fijada en 500 millones de euros. Además, no existe necesidad económica de vender ni tampoco voluntad del jugador de abandonar el Camp Nou.
Su valoración de mercado ya se sitúa en torno a los 80 millones de euros, una cifra muy elevada para un defensa de su edad. Aun así, en el Barça el debate va más allá del precio: lo consideran un futbolista llamado a marcar una época si mantiene esta progresión y esquiva las lesiones importantes.
El PSG busca relevo para Marquinhos
El interés del conjunto francés responde a una lógica deportiva clara. El PSG lleva tiempo rastreando el mercado en busca de centrales con margen de crecimiento para no depender indefinidamente de Marquinhos, capitán y referencia de la última década en el club.
El perfil de Cubarsí encaja con lo que pretende construir el campeón francés: un defensa técnico, agresivo en la anticipación y fiable en campo abierto. Su experiencia en LaLiga, la Champions y la selección española le da además una madurez poco habitual en un jugador nacido en 2007.
El gran obstáculo para el PSG no está en el seguimiento deportivo, sino en la voluntad del propio futbolista. Cubarsí se siente importante en el proyecto azulgrana, tiene continuidad y cuenta con un entorno que le protege en el club en el que se formó.
En el Barcelona no quieren ni oír hablar de una negociación salvo que llegue una propuesta completamente fuera de mercado. La dirección deportiva lo ve como un activo estratégico y no como una pieza transferible, mientras el Mundial sigue multiplicando su exposición y alimentando el interés de los grandes de Europa.