Betis y Villarreal, atentos a la posible cesión de Mastantuono
Franco Mastantuono se ha convertido en uno de los nombres a seguir de cara al próximo mercado estival. Su situación en el Real Madrid, marcada por la falta de continuidad y por una competencia enorme en la plantilla, abre la puerta a una salida temporal para que el argentino pueda crecer con más protagonismo.
En el club blanco no contemplan desprenderse de él de forma definitiva, pero sí valoran que una cesión le permita jugar con regularidad. La idea que gana peso es clara: evitar otro curso con apariciones puntuales y minutos residuales en un equipo donde cada puesto se disputa al máximo.
LaLiga, el escenario preferido por el Real Madrid
El Real Madrid entiende que lo mejor para Mastantuono es seguir en el fútbol español. La intención es que continúe adaptándose al ritmo, a la exigencia táctica y al tipo de partidos que deberá dominar si en el futuro quiere tener un papel importante en el Santiago Bernabéu.
En ese contexto, Real Betis y Villarreal han aparecido como los destinos más atentos a su situación. Ambos clubes ya han mostrado interés y han iniciado contactos con la entidad madridista para estudiar una operación que, por perfil y necesidades, encaja con lo que busca el jugador.
River Plate también ha preguntado por él y vería con buenos ojos su regreso, pero esa posibilidad no parece prioritaria para el Real Madrid. La opción de volver a Argentina tendría un componente emocional evidente, aunque frenaría un proceso de adaptación que en Valdebebas consideran importante.
El Betis observa al atacante como una oportunidad de mercado muy atractiva. En Heliópolis valoran su desborde, su personalidad y su margen de mejora, además de la posibilidad de sumar creatividad entre líneas en una zona del campo donde el equipo busca perfiles capaces de marcar diferencias.
Su estilo, con más posesión y libertad para los futbolistas técnicos, podría favorecer a Mastantuono. Eso sí, cualquier acuerdo tendría que ir acompañado de un plan real de participación, porque el argentino necesita minutos, confianza y un papel relevante dentro de la rotación.
El Villarreal también encaja en esa idea. El conjunto groguet tiene experiencia en la apuesta por jóvenes con talento ofensivo y ofrece un entorno competitivo en el que el futbolista podría desarrollarse lejos del ruido que rodea al Real Madrid.
En La Cerámica encontraría un contexto exigente, pero con menos presión mediática y con más opciones de consolidarse. Para un jugador que esta temporada no ha logrado mostrar de forma sostenida todo lo que se esperaba de él, esa circunstancia puede ser decisiva.
La campaña 25/26 ha dejado una sensación repetida en torno a Mastantuono: calidad sí, continuidad no. En algunos tramos se ha visto condicionado por la presión, en otros por la falta de ritmo, y siempre por la dificultad de abrirse hueco en una plantilla repleta de alternativas.
Por eso, el próximo verano se presenta como un punto de inflexión. Si el Real Madrid decide mover ficha, querrá hacerlo con garantías deportivas y con un destino que asegure participación. Betis y Villarreal cumplen buena parte de esas condiciones, aunque todavía queda negociación por delante.
Mientras tanto, el jugador parece asumir que necesita un cambio para no estancarse. Salir ahora no se interpreta como un paso atrás, sino como una vía para volver más preparado y con más confianza, en un momento en el que el mercado ya ha empezado a moverse alrededor de su nombre.