Cancelo fuerza la operación con el Barça y el Al-Hilal estudia sancionarle por no viajar a Austria
La salida de Joao Cancelo hacia el FC Barcelona ha entrado en una fase delicada. El lateral portugués, de 32 años, no acudió el 29 de julio a la concentración del Al-Hilal en Austria, una ausencia que el club saudí estudia castigar con una sanción mientras sigue sin cerrarse la operación.
El futbolista permaneció en Portugal tras consultar el movimiento con su agente, Jorge Mendes, que lleva las conversaciones entre las partes. Aunque el acuerdo con el Barça está encarrilado, el Al-Hilal mantiene que Cancelo sigue sujeto a su contrato, vigente hasta 2027, hasta que exista una venta firmada.
El Al-Hilal no da por buena la ausencia
El plan del jugador era incorporarse a la pretemporada después de sus vacaciones, condicionadas por su participación con Portugal en el Mundial. Sin embargo, no viajó a Austria y siguió trabajando por su cuenta con un preparador personal, lejos de la disciplina del grupo.
Desde el club saudí entienden que el defensa continúa bajo sus órdenes mientras no se complete el traspaso. Por eso, la entidad valora imponerle una multa por no presentarse a la convocatoria fijada para el 29 de julio.
La situación contrasta con la de otros futbolistas que también pueden salir de la plantilla. Darwin Núñez, otro de los nombres marcados en la lista de posibles bajas, sí se presentó en la concentración para seguir ejercitándose mientras se define su futuro.
Mendes trató de evitar que Cancelo tuviera que pasar unos días con el equipo saudí antes de volver a España, pero esa intención no elimina las obligaciones contractuales del jugador hasta que todo quede rubricado. En el Al-Hilal también pesa el último año de salario del portugués, un asunto que quieren resolver antes de autorizar su marcha.
El Barça espera cerrar una operación por menos de 10 millones
En el entorno azulgrana no se interpreta el retraso como un problema de fondo. El FC Barcelona sostiene que el fichaje sigue dentro del calendario previsto y que la documentación no podía completarse antes de agosto por cuestiones fiscales ligadas a la salida de Arabia Saudí.
La clave económica pasa por el coste final del traspaso y por el salario pendiente del jugador. Cancelo percibe en Arabia una ficha superior a la que puede asumir el Barça, pero ya ha aceptado renunciar a una parte de esos ingresos para facilitar su regreso a LaLiga.
La intención del club catalán es cerrar la operación por menos de 10 millones de euros. Además, el lateral ya tiene pactado un contrato de dos temporadas, una fórmula que encaja con la planificación salarial de la entidad.
Hansi Flick ha pedido que continúe tras haberlo dirigido durante los seis meses de cesión de la pasada campaña. En ese periodo, Cancelo disputó 23 partidos, marcó dos goles y dio tres asistencias, con un papel destacado en el lateral izquierdo.
El técnico lo utilizó sobre todo en esa banda, por delante de Alejandro Balde en varios encuentros, y también valoró su capacidad para actuar en ambos costados de la defensa. El Barcelona confía en poder inscribir su salario dentro de los márgenes de LaLiga mientras se resuelve la posible sanción del Al-Hilal y se remata la negociación durante agosto.