Marc Casadó se aleja de Arabia y el Barça fija en 30 millones su salida
Marc Casadó ha pasado a ocupar un lugar destacado en la hoja de ruta del FC Barcelona para este tramo final del mercado. El centrocampista de 22 años acepta que su etapa en el club puede estar llegando a su fin, pero su idea no es poner rumbo al fútbol saudí, sino encontrar una salida en Europa antes de que se cierre la ventana de fichajes.
La dirección deportiva azulgrana trabaja con la intención de cerrar varias operaciones en las próximas dos semanas y la del canterano figura entre las prioritarias. Casadó tiene contrato hasta el 30 de junio de 2028, aunque Hansi Flick ya le ha trasladado que sus opciones de protagonismo serán limitadas en una medular muy cargada de competencia.
Europa gana peso en la decisión de Casadó
Durante las últimas semanas, el nombre del Al Hilal había ganado fuerza porque podía acercar al Barça a las cifras que busca por el futbolista. También el Al Ahli había mostrado interés, con referencias económicas en torno a los 40 millones de euros, una cantidad que encajaba mejor con las pretensiones del club azulgrana.
Sin embargo, el escenario ha cambiado. Casadó prioriza seguir compitiendo en el fútbol europeo y quiere incorporarse a un equipo en el que pueda tener continuidad y mantener un nivel alto de exigencia. Esa preferencia ha enfriado de forma notable la posibilidad de que termine en Arabia Saudí.
Jorge Mendes lleva semanas moviendo el mercado alrededor del jugador y buscando alternativas. En Inglaterra, varios clubes de la Premier League han seguido su situación, mientras que el Manchester United ya apareció anteriormente en la lista de posibles destinos. También el Milan ha sido vinculado al centrocampista en este mercado.
La decisión final no dependerá solo de lo económico. Casadó sabe que su papel en el Barça será secundario tras haber disputado 34 partidos la pasada temporada, aunque lo hizo con cerca de 1.000 minutos menos que en su primer curso completo a las órdenes de Flick.
El Barça no baja de los 30 millones
En el Camp Nou ven la operación como una vía para ganar margen salarial y facilitar inscripciones en la plantilla de LaLiga. Además, al tratarse de un jugador formado en La Masia, una venta tendría un efecto positivo directo en las cuentas del club.
La entidad ya tuvo sobre la mesa una propuesta de 10 millones de euros antes del 30 de junio, pero entonces decidió no aceptarla porque confiaba en obtener una cifra superior durante el verano. Desde entonces, la situación económica ha evolucionado y el Barça ya no se ve obligado a aceptar cualquier oferta que llegue.
Aun así, la valoración mínima sigue situada cerca de los 30 millones de euros. Esa es la referencia que maneja el club, incluso si una propuesta europea se queda por debajo de las cantidades que podían llegar desde Arabia Saudí.
Mientras tanto, Casadó tampoco está participando con total normalidad en la preparación del equipo. El centrocampista trabaja junto al grupo de futbolistas con futuro abierto después de que Flick dejara clara su situación, y el club intenta evitar cualquier riesgo físico que pueda complicar una posible transferencia.
Con menos de 15 días para el cierre del mercado, el desenlace pasa por las opciones que consiga activar Jorge Mendes. La vía del Al Hilal pierde fuerza y el siguiente paso será encontrar una propuesta europea que convenza al jugador y acerque al FC Barcelona a los 30 millones que quiere ingresar.