Camavinga y Raúl Asencio, las dos salidas que pueden mover el cierre del mercado en el Real Madrid
El Real Madrid encara los últimos días del mercado con dos nombres marcados en rojo: Eduardo Camavinga y Raúl Asencio. Ambos están considerados transferibles y, si alguno sale antes del 1 de septiembre, la dirección deportiva podría activar una incorporación de última hora para el centro del campo o para la zaga.
La clave, sin embargo, no está solo en la postura del club. Tanto el centrocampista francés como el central han dado prioridad a seguir en el conjunto blanco durante el verano, una circunstancia que complica cualquier movimiento inmediato. Mientras sigan en la plantilla, José Mourinho no tiene intención de apartarlos.
Camavinga, una venta que abriría la puerta a otro centrocampista
El caso de Camavinga ha sido uno de los más comentados durante todo el verano. En el Madrid entienden que una salida del francés podría generar los ingresos necesarios para volver a explorar el fichaje de un centrocampista, después de no haber logrado cerrar la llegada de Rodri Hernández.
La valoración interna del jugador se sitúa en torno a los 70 millones de euros. Además, el dato de la pasada campaña pesa en la evaluación del club: disputó solo el 43% de los minutos disponibles y perdió protagonismo en una medular en la que Mourinho cuenta también con Tchouaméni, Fede Valverde, Bernardo Silva, Arda Güler y Jude Bellingham.
Pese a ese contexto, el técnico sí le está dando minutos. Camavinga participó en el estreno liguero frente al Espanyol, un detalle que rebaja la idea de que su situación deportiva sea una invitación directa a marcharse. La Juventus sigue atenta a su situación, aunque el jugador no ha mostrado voluntad de salir.
Ese escenario solo podría cambiar si en los últimos días aparece una propuesta económica desde la Premier League, donde varios clubes continúan buscando refuerzos para el centro del campo.
Asencio, condicionado por la lesión y por la competencia en defensa
La situación de Raúl Asencio responde a una necesidad distinta dentro del plan de plantilla. Mourinho quiere trabajar con un grupo más corto y el central ya figuraba entre los futbolistas prescindibles antes de sufrir una lesión muscular en el recto femoral de la pierna derecha.
El tiempo de recuperación se estimó en unas seis semanas, una circunstancia que ha dificultado todavía más una posible venta durante agosto. La lesión le ha impedido además aprovechar los últimos encuentros para cambiar su posición en la jerarquía defensiva.
En estos momentos, Mourinho dispone de Dean Huijsen, Ibrahima Konaté y Antonio Rüdiger, además de otras alternativas para esa demarcación. Si Asencio abandonara el club, el Madrid podría estudiar la llegada de otro central en la recta final del mercado si apareciera una oportunidad adecuada.
El nombre que más ha gustado al técnico para esa posición es Alessandro Bastoni, aunque una operación de ese calibre exigiría antes liberar espacio y generar ingresos. La continuidad del canterano, por ahora, deja esa opción en suspenso.
El club también mira al pasado reciente para entender que una permanencia con poco protagonismo no sería una novedad. Casos como los de Gareth Bale, Isco, Marcelo, Mariano Díaz o Jesús Vallejo se mantuvieron en el Madrid pese a contar con un papel reducido.
Así, el Real Madrid afronta la última semana sin urgencias para vender, pero con margen para reaccionar si Camavinga o Asencio cambian de postura antes del 1 de septiembre y aparece una oferta que altere el cierre del mercado.