Simeone señala dos frentes pendientes y Mateu Alemany mira ya a enero
El Atlético de Madrid ha vuelto a encontrarse con un diagnóstico incómodo después de sus dos últimos tropiezos. El empate frente al Villarreal y la derrota por 3-0 ante el Athletic han reforzado la idea de que el equipo necesita más equilibrio atrás y más recursos en la medular, una lectura que deja a Diego Simeone pendiente de ajustes y a Mateu Alemany con trabajo por delante.
Con el mercado de verano ya cerrado, cualquier movimiento queda aplazado hasta enero. Eso obliga al club a convivir durante estos meses con una plantilla que, pese a su amplitud, sigue dejando dudas en dos zonas concretas del campo.
Grimaldo, un perfil ofensivo que abre debate
Una de las posiciones que más discusión genera es la del lateral izquierdo. Alejandro Grimaldo, de 31 años, llegó el pasado verano desde el Bayer Leverkusen y firmó hasta el 30 de junio de 2030 en una operación que pudo alcanzar los 25 millones de euros con variables. Sus números ofensivos no están en cuestión, pero sí la manera en la que encaja en un sistema que exige mucha protección en esa banda.
La temporada 2025-26 dejó una producción notable del lateral, con 14 goles y 12 asistencias, aunque Simeone ha seguido buscando fórmulas para reforzar el equilibrio defensivo por ese costado. La necesidad de contar con un perfil distinto quedó reflejada antes del cierre del mercado, cuando el Atlético trató de incorporar a Nicolás Tagliafico.
Antes de esa tentativa, el club ya había explorado otras opciones. También hubo conversaciones por Jorge Salinas y Hugo Bueno, aunque ninguna de las dos operaciones llegó a buen puerto. En el caso de Salinas, su cláusula era de 16 millones de euros, mientras que Bueno aparecía como una posibilidad de cesión.
Ese movimiento confirma que la dirección deportiva ya había detectado la necesidad de sumar otro jugador para el lateral izquierdo. Finalmente, el club optó por promocionar a Dani Martínez, de 22 años, un futbolista que puede actuar tanto de central zurdo como de lateral, en lugar de cerrar una incorporación exterior.
La medular, segundo punto de atención
El otro foco está en el centro del campo. La cesión de Thomas Lemar al Elche hasta final de temporada redujo una alternativa más en la rotación, aunque el Atlético sigue contando con nombres como Koke, Pablo Barrios, Johnny Cardoso y Morten Hjulmand.
Hjulmand, de 27 años, ha ganado peso desde su llegada procedente del Sporting CP, mientras que Cardoso regresó tras un curso marcado por las lesiones. La competencia existe, pero Simeone no descarta pedir otro perfil si el equipo vuelve a mostrar problemas de estabilidad en partidos de máxima exigencia.
El calendario tampoco ayuda a rebajar la tensión. El Atlético afronta ahora una secuencia exigente con la visita a la Real Sociedad y el desplazamiento a Anfield para medirse al Liverpool el 9 de septiembre. La imagen ofrecida en San Mamés, con tres goles encajados, ha colocado el rendimiento defensivo bajo revisión justo antes de ese tramo.
Mientras tanto, Mateu Alemany ya sabe que la siguiente oportunidad para intervenir llegará en invierno. El Atlético no puede fichar ahora a jugadores con contrato en vigor en otros clubes, así que cualquier refuerzo para el lateral o para la medular tendrá que esperar a enero, salvo que aparezca una opción entre futbolistas libres.