El Alavés se ve obligado a mirar al mercado libre tras las lesiones de Mikel Rodríguez y Garcés
El Deportivo Alavés se ha quedado con un problema añadido en la primera semana de septiembre. La lesión de Mikel Rodríguez y la de Facundo Garcés, ambas con rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, obligan al club vitoriano a revisar el mercado de futbolistas libres, una vía que sigue abierta pese al cierre del periodo de fichajes.
Las dos ausencias se han producido con apenas cuatro días de diferencia y afectan de lleno al eje de la defensa. Con Garcés fuera durante varios meses y Rodríguez pendiente de una recuperación estimada entre seis y ocho, la plantilla de Quique Sánchez Flores ha pasado de 24 jugadores a 22 efectivos.
Dos lesiones que alteran los planes del Alavés
El primero en caer fue Mikel Rodríguez, centrocampista de 22 años que se lesionó el 3 de septiembre durante un entrenamiento. Las pruebas realizadas al día siguiente confirmaron la rotura del ligamento cruzado anterior y el jugador, llegado este verano desde la Real Sociedad B, tendrá que pasar por el quirófano.
Su baja no deja tan tocada la medular en términos de opciones, ya que el técnico dispone de varias alternativas para esa zona: Antonio Blanco, Ángel Pérez, Pablo Ibáñez, Ander Guevara, Carles Aleñá y Denis Suárez figuran entre los recursos disponibles para el centro del campo.
Distinto es el escenario que deja Facundo Garcés. El central argentino, de 27 años, sufrió la misma lesión en un entrenamiento y fue diagnosticado el 8 de septiembre. También será operado y los primeros plazos apuntan a una ausencia de entre seis y ocho meses.
Además, Garcés ni siquiera había podido estrenarse esta temporada por la sanción de un año impuesta por la FIFA, que debía expirar en noviembre. Su lesión llega antes de que pudiera volver a competir oficialmente con la camiseta del Alavés.
La defensa, la zona más castigada
La dirección deportiva debe decidir ahora si acude al mercado de agentes libres o si espera a enero para reforzarse. La primera opción exige que el jugador estuviera sin contrato el 1 de septiembre, una condición que reduce de forma notable el número de candidatos.
La prioridad está en el centro de la zaga, donde el Alavés cuenta de forma específica con Ville Koski y Nicolás Valentini en la primera plantilla, aunque otras piezas pueden adaptarse de manera puntual a esa posición si fuera necesario.
La alternativa de aguantar hasta el mercado invernal sigue sobre la mesa, pero supondría afrontar los próximos meses con los recursos actuales. En las próximas semanas, el club analizará las opciones disponibles entre los jugadores libres para comprobar si aparece un central que encaje en sus necesidades, mientras enero queda como siguiente ventana para intentar cubrir la baja de Garcés y gestionar también la de Mikel Rodríguez.