Yan Diomandé gana peso en el Real Madrid y se perfila como el fichaje más rentable de Mourinho
En un mercado en el que el Real Madrid incorporó a Marc Cucurella, Bernardo Silva, Ibrahima Konaté, Denzel Dumfries y Carlos Espí, el nombre que más peso está adquiriendo es el de Yan Diomandé. El extremo marfileño, de 19 años, se ha convertido en el fichaje con mayor impacto inmediato desde el regreso de José Mourinho al banquillo blanco.
Su evolución en este arranque de curso no ha pasado desapercibida. Diomandé suma 10 partidos, 455 minutos, un gol y una asistencia en todas las competiciones, con tres titularidades en los ocho encuentros de Liga que ha disputado, una participación que ha ido creciendo a medida que avanzaba la temporada.
Una inversión muy alta que empieza a dar señales
El Real Madrid apostó fuerte por él en verano y ejecutó su mayor desembolso para sacarlo del RB Leipzig. La operación se cerró en 125 millones de euros fijos más 15 en variables, y el futbolista firmó un contrato hasta el 30 de junio de 2033.
La decisión se apoyó en lo que había mostrado en Alemania. Diomandé cerró su etapa en el Leipzig con 13 goles y nueve asistencias en la temporada 2025/26, cifras que lo situaron entre las prioridades del club blanco para reforzar las bandas.
De momento, su adaptación no se ha traducido en una producción goleadora constante, pero sí en acciones que han tenido valor directo. Su primer tanto con la camiseta madridista llegó ante el Villarreal, en el 1-0 del Bernabéu, un partido en el que el equipo terminó con diez jugadores tras la expulsión de Vinicius.
Más allá del gol, el marfileño está aportando desequilibrio. Su capacidad para encarar en el uno contra uno le ha permitido ganar minutos sobre todo por la izquierda, aunque frente al Villarreal apareció desde la derecha para decidir el encuentro. Esta semana, AS apuntaba que su producción ronda los cinco regates completados por partido.
Más espacio en el ataque de Mourinho
En la Champions también ha dejado detalles de su utilidad ofensiva. En 89 minutos suma una asistencia, con un 94% de acierto en el pase y una velocidad máxima registrada de 33,29 km/h, datos que refuerzan su perfil como recurso para romper partidos desde el frente de ataque.
La comparación con el resto de refuerzos explica parte de su ascenso en la rotación. Konaté, Cucurella y Bernardo Silva llegaron para cubrir necesidades distintas, por lo que no existe una lectura estadística directa entre sus aportaciones y las de un extremo como Diomandé. Aun así, el marfileño ha sido el que más ha llamado la atención por su influencia en acciones decisivas.
El escenario puede favorecerle todavía más en las próximas semanas. La sanción de Vinicius, castigado con cuatro jornadas de Liga, abre una ventana para que Diomandé acumule más minutos y aspire a entrar de inicio en partidos de máxima exigencia, incluido el próximo Clásico.
Para el Real Madrid, el reto ahora pasa por comprobar si esa progresión se mantiene con continuidad. Diomandé ya ha pasado de ser una alternativa desde el banquillo a pelear por un puesto en el ataque de Mourinho, con el calendario inmediato como primer examen para consolidar su crecimiento.