Luis Enrique gana recursos para poner a prueba al Barcelona en la Champions
El Barcelona visita al PSG este 20 de octubre en la tercera jornada de la Champions con un escenario muy distinto al de otros cursos: el equipo de Luis Enrique llega con el mercado de fichajes ya convertido en una herramienta más para castigar al rival. Ferran Torres, Maghnes Akliouche y Mika Godts han reforzado distintas zonas del frente ofensivo parisino y ofrecen al técnico nuevas soluciones para un partido de máxima exigencia.
La cita llega además con un precedente reciente muy favorable para los franceses. En la jornada anterior, el PSG derrotó por 4-2 al Manchester City, un encuentro en el que Akliouche vio puerta y en el que también marcaron Désiré Doué, Ousmane Dembélé y Vitinha. Ese resultado ha reforzado la sensación de que el conjunto parisino dispone de muchas vías para hacer daño.
Ferran Torres vuelve a cruzarse con el Barcelona
Entre las caras nuevas, la de Ferran Torres es la más llamativa por todo lo que conecta con el club azulgrana. El delantero, de 26 años, fue traspasado por el Barcelona al PSG el 15 de agosto de 2026 por una cifra cercana a los 50 millones de euros, según las informaciones publicadas tras el acuerdo. Firmó hasta 2031 y luce el dorsal 9 en su nueva etapa.
El atacante español aterrizó en París avalado por una temporada 2025-2026 en la que firmó 16 goles en LaLiga y compartió el Trofeo Zarra con Lamine Yamal. En sus cuatro temporadas y media como azulgrana disputó 207 partidos oficiales y anotó 65 tantos, de acuerdo con los datos difundidos por el club catalán.
Su presencia añade un componente especial al duelo, también por el vínculo con Luis Enrique. Ambos coincidieron en la selección española y el entrenador conoce bien las características de un futbolista capaz de interpretar espacios y resolver acciones dentro del área, justo en un contexto en el que el Barcelona tendrá que ajustar su retaguardia por las ausencias.
Akliouche y Godts amplían el abanico ofensivo
El otro gran nombre del verano parisino es Maghnes Akliouche. El centrocampista ofensivo, de 24 años, llegó desde el Mónaco por unos 50 millones de euros y también firmó hasta 2031. Su perfil aporta conducción, asociación y llegada, una combinación que le permite actuar por dentro o abrirse a una banda para alterar la estructura ofensiva del equipo.
Akliouche ya dejó su sello en la Champions con un gol ante el Manchester City el 14 de octubre, una muestra de la influencia que puede tener en partidos de alto nivel. Su movilidad obliga al Barcelona a controlar tanto las combinaciones cerca del área como las apariciones desde segunda línea, una amenaza que Luis Enrique puede explotar según el desarrollo del encuentro.
El tercer refuerzo es Mika Godts, extremo belga de 21 años incorporado desde el Ajax el 15 de agosto. El club neerlandés señaló que la operación puede alcanzar los 55 millones de euros y que el jugador tenía contrato hasta 2029 antes de salir rumbo a París.
Godts aterrizó en el PSG tras una campaña 2025-2026 en la que fue reconocido como mejor talento joven de la Eredivisie. Su desborde y su capacidad para atacar los espacios exteriores añaden otra vía de desequilibrio, aunque su protagonismo frente al Barcelona dependerá de los minutos que decida concederle el técnico asturiano.
Más allá de los fichajes, el PSG ya ha demostrado que cuenta con futbolistas capaces de decidir partidos por sí solos. Dembélé, Doué y Vitinha fueron determinantes ante el Manchester City y confirmaron que el equipo puede alternar posesión, conducción y ataques rápidos sin perder pegada.
El Barcelona, mientras tanto, afronta el choque con problemas en defensa tras las lesiones de Jules Koundé y Eric García, confirmadas antes del viaje a París. La disponibilidad de los centrales y la elección de los laterales serán aspectos clave para intentar frenar un ataque que llega con más recursos que nunca al duelo del 20 de octubre.