Valencia estudia tres nombres para reforzar la delantera en enero: Dovbyk, Muriqi y Richarlison
El Valencia ya mira al mercado de invierno con la intención de sumar un delantero centro y, dentro de ese escenario, maneja tres nombres que obligan a estudiar con detalle cada movimiento: Artem Dovbyk, Vedat Muriqi y Richarlison. La idea pasa por encontrar una solución para el ataque en enero de 2027, aunque ninguna de las tres vías resulta sencilla por las condiciones de sus contratos y por el coste de la operación.
Dovbyk, una opción ligada a la situación en Bolonia
El caso de Artem Dovbyk, de 29 años, está condicionado por su etapa actual en el Bolonia, donde juega cedido por la Roma hasta junio de 2027. El delantero ucraniano ha tenido un arranque discreto de temporada: tras superar una lesión muscular, apenas ha participado como suplente y solo ha podido marcar un gol en sus primeras apariciones.
Ese contexto abre una puerta para que el Valencia siga de cerca su evolución, aunque la operación tiene un punto de partida complejo. El Bolonia ya cuenta con el futbolista en préstamo y, además, la cesión incluye una opción de compra, por lo que cualquier intento de incorporarlo antes de junio exigiría negociar con todas las partes y conocer qué margen existe para alterar ese acuerdo.
Su paso por el fútbol italiano y por LaLiga juega a favor de su candidatura, pero el historial reciente de lesiones obliga a valorar tanto su disponibilidad como el importe total de la operación. Para el Valencia, solo tendría sentido si las cifras encajan en su margen económico.
Muriqi y Richarlison, dos escenarios con más obstáculos
Vedat Muriqi ofrece un perfil distinto. El delantero kosovar, de 32 años, destaca por su juego aéreo y por su capacidad para fijar a la defensa dentro del área, pero su situación contractual complica cualquier intento. Dejó el Mallorca en junio de 2026 para fichar por el Fenerbahçe, después de firmar 23 goles en LaLiga durante la temporada 2025-2026.
En su caso, el interlocutor es el club turco, con el que mantiene contrato hasta 2029. Eso convierte cualquier cesión en una operación difícil de encajar sin saber qué exigencias económicas plantearía el Fenerbahçe. Para el Valencia, su conocimiento del campeonato español reduciría el tiempo de adaptación, pero no elimina el principal escollo: encontrar una fórmula asumible para el mercado invernal.
Más condicionada todavía aparece la vía de Richarlison. El brasileño, también de 29 años, vive una situación delicada en el Tottenham, donde en septiembre Roberto De Zerbi dejó claro que no entraba en sus planes. Desde entonces, el atacante ha quedado fuera de la dinámica del equipo, aunque su contrato sigue vigente hasta el 30 de junio de 2027.
La falta de protagonismo puede facilitar una salida temporal, pero el salario y las condiciones de una posible desvinculación serían decisivos. El Valencia tendría que comprobar si el Tottenham está dispuesto a abrir la puerta a una cesión y qué parte de la ficha debería asumir el club de Mestalla. Su experiencia en la Premier League y con la selección de Brasil suma argumentos, aunque la operación dependería también de su estado físico y del visto bueno de ambas entidades.
En este escenario, la dirección deportiva valencianista trabaja con tres alternativas muy distintas entre sí, pero todas sujetas a una misma premisa: ajustar el refuerzo del ataque al presupuesto disponible y encontrar un club dispuesto a negociar en enero.