Camavinga y Tchouameni, las dos salidas que pueden abrir la gran operación del Real Madrid
El Real Madrid afronta un verano de ajustes en el centro del campo y necesita vender antes de volver a fichar. Eduardo Camavinga y Aurelien Tchouameni aparecen como los nombres con más mercado para desbloquear una nueva incorporación.
El centro del campo del Real Madrid se ha convertido en uno de los puntos más sensibles del mercado. La salida pactada de Dani Ceballos, adelantada por AS, puede no ser más que el primer movimiento de una planificación mucho más amplia en la que el club necesita equilibrar plantilla y masa salarial.
Después de reforzarse con Marc Cucurella, Denzel Dumfries, Bernardo Silva e Ibrahima Konaté, la dirección deportiva asume que no bastará con seguir incorporando piezas. Antes de pensar en otro gran fichaje, el club debe dar salida a futbolistas con valor suficiente para sostener una operación de peso.
El Madrid, obligado a vender para seguir moviéndose
El esfuerzo económico de los dos últimos mercados ha sido notable. El pasado verano, el club invirtió cerca de 200 millones de euros en Dean Huijsen, Álvaro Carreras, Franco Mastantuono y Trent Alexander-Arnold, una cifra a la que ahora se suman los 50 millones destinados a Cucurella, los 20 de Dumfries y las primas de fichaje de Bernardo Silva y Konaté, que llegaron libres pero no sin coste.
Con ese escenario, cualquier nueva incorporación importante pasa por una venta relevante. La petición de Mourinho es clara: quiere un mediocentro de nivel, capaz de abarcar mucho campo, sostener al equipo y dar salida limpia al balón. En la agenda aparecen Enzo Fernández, del Chelsea, y Mateus Fernandes, del West Ham.
La necesidad de ajustar la plantilla también responde a la exigencia de LaLiga, que obliga a llegar al inicio del curso con una estructura más equilibrada y sin excesos en el vestuario.
Camavinga, el nombre que más dudas genera
Entre los jugadores con mercado, el caso de Eduardo Camavinga es el más delicado. Según José Félix Díaz, el francés ha ido perdiendo protagonismo y esta última temporada apenas ha disputado alrededor del 43% de los minutos posibles, una cifra baja para un futbolista llamado a tener un papel central.
El Real Madrid pagó 40 millones de euros al Rennes por él en 2021 y, a nivel contable, su fichaje está ya muy amortizado. Eso convierte una hipotética venta en una operación muy rentable para las cuentas del club. La Premier League lleva tiempo pendiente de su situación y el PSG también ha sondeado su entorno.
El problema es que Camavinga no ha trasladado al club una intención firme de salir. El francés quiere pelear por un sitio y prefiere conocer primero el papel que Mourinho le reserva dentro del nuevo proyecto blanco.
Tchouameni, con cartel y valor de mercado
El otro nombre que aparece en la lista es Aurelien Tchouameni. Su caso es distinto al de Camavinga, porque el ex del Mónaco ha firmado una de las temporadas más sólidas del equipo en un curso sin títulos y mantiene una cotización alta en Europa.
El Madrid desembolsó 80 millones de euros por él en 2022 y, al igual que ocurre con Camavinga, su coste ya pesa mucho menos en las cuentas. Eso hace que una venta importante pueda abrir la puerta al fichaje que reclama Mourinho.
La incógnita está en el encaje táctico. El técnico todavía debe definir su dibujo base y decidir si Tchouameni actuará como pivote titular, central de emergencia o pieza de rotación. También queda por ver cómo influye en el vestuario su reciente roce con Fede Valverde, aunque internamente el asunto se da por cerrado.
La salida de Valverde, en cualquier caso, parece mucho más complicada. El uruguayo es considerado un eje del proyecto, tiene peso en el grupo y una valoración cercana a los 90 millones de euros, pero el club no contempla desprenderse de él salvo giro inesperado.
Con el verano recién arrancado, el Real Madrid sabe que la medular será uno de los grandes focos del mercado y que, para dar el siguiente paso, antes tendrá que mover ficha en forma de venta importante.



















