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El Atlético ya sabe cuánto deberá pagar por Hjulmand

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Morten Hjulmand se ha colocado en la órbita del Atlético de Madrid como una de las operaciones más avanzadas del mercado rojiblanco. El Sporting de Portugal no piensa facilitar su salida y exige más de 40 millones de euros para abrir la negociación.

El Atlético ya sabe cuánto deberá pagar por Hjulmand
Foto: fotografia
Portu
Precio
300.000 €

Morten Hjulmand se ha convertido en uno de los nombres propios del verano para el Atlético de Madrid. El centrocampista del Sporting de Portugal tiene muy encarrilado un acuerdo con el club rojiblanco para firmar hasta junio de 2031, pero el verdadero obstáculo está ahora en la conversación entre las dos entidades.

En Lisboa ya han dejado clara su postura: no contemplan desprenderse de su capitán sin una oferta que supere los 40 millones de euros. La cláusula del danés es bastante más alta, aunque el Sporting entiende que podría estudiar una propuesta seria, bien estructurada y cercana a la valoración que hace de su futbolista.

El Atlético prepara su primer movimiento

La dirección deportiva del Atlético ya trabaja en una primera propuesta formal, consciente de que la parte más delicada del proceso es la que afecta al club vendedor. Con el entendimiento con el jugador muy avanzado, el siguiente paso pasa por intentar convencer a una entidad que no tiene intención de regalar a una de sus piezas más importantes.

El interés rojiblanco responde a una necesidad concreta en la medular. Diego Pablo Simeone considera que el centro del campo debe ganar presencia, equilibrio y capacidad para resistir partidos de máxima exigencia, y Hjulmand encaja en ese perfil por su potencia, su agresividad en la recuperación y su capacidad para ordenar al equipo.

No se trata de un mediocentro de simple circulación. El danés destaca por su carácter, por su peso en el vestuario y por una forma de competir muy alineada con lo que el técnico argentino suele exigir a sus jugadores. En el Metropolitano valoran especialmente ese tipo de perfiles, capaces de sostener al equipo cuando el encuentro se vuelve más físico y exigente.

La intención del Atlético es reforzar una zona en la que, durante la última temporada, el equipo ha acusado ciertos desajustes cuando el partido se rompía o cuando necesitaba imponer más músculo en campo contrario. Hjulmand aparece como una opción para aportar estabilidad y continuidad en ese tramo del campo.

El Sporting, por su parte, mantiene una posición firme. El club portugués sabe que perder a su capitán supondría tocar una parte importante de su estructura deportiva, no solo por su nivel futbolístico, sino también por la jerarquía que ejerce dentro del vestuario. Esa condición eleva todavía más el precio de salida.

Por eso, en el Atlético son conscientes de que deberán afinar mucho la oferta si quieren avanzar. Una cantidad ligeramente superior a esos 40 millones podría abrir la puerta, aunque en Lisboa también quieren incluir variables, bonus por rendimiento y una fórmula de pago que les resulte favorable. En una operación de este calibre, los detalles pueden marcar la diferencia.

La voluntad del propio futbolista juega a favor de los colchoneros. Hjulmand vería con buenos ojos dar el salto a LaLiga y ponerse a las órdenes de Simeone, un factor que refuerza la posición del Atlético en la negociación. Aun así, el club madrileño no puede relajarse, porque otros equipos europeos han seguido al danés en los últimos meses y una demora excesiva podría complicar el escenario.

En el Metropolitano no lo contemplan como un fichaje de relleno. La idea es que tenga protagonismo desde el primer día y que aporte un mediocentro de recorrido, capaz de proteger a la defensa, dar más libertad a los interiores y aumentar la solidez del equipo en los partidos grandes.

La experiencia de Hjulmand en el Sporting también suma argumentos a su favor. Llega desde un club acostumbrado a competir por títulos en Portugal y a participar en Europa, un contexto que reduce incertidumbres y refuerza la sensación de que su adaptación podría ser inmediata.

Ahora la operación entra en una fase decisiva. El acuerdo con el jugador hasta 2031 deja el camino bastante avanzado, pero el Atlético debe superar todavía la barrera que ha fijado el Sporting de Portugal. La primera oferta está en preparación y el club rojiblanco ya sabe que, para mover la negociación, tendrá que acercarse a esa cifra de referencia que marca el conjunto lisboeta.