El Atlético fija en 40 millones su tope por Hjulmand y espera mover la negociación
Morten Hjulmand se ha convertido en el gran objetivo del Atlético de Madrid para reforzar el centro del campo, aunque el club rojiblanco no piensa pasar de los 40 millones de euros. El Sporting de Portugal ya ha rechazado la primera oferta y mantiene una postura firme sobre el valor de su capitán.
El Atlético de Madrid ha puesto a Morten Hjulmand en el centro de su planificación para reforzar la medular, pero la operación tiene un límite muy definido: no superar los 40 millones de euros. La primera propuesta trasladada al Sporting de Portugal no ha convencido al club lisboeta, que la considera insuficiente.
En el Metropolitano, sin embargo, no se descarta que la negociación siga abierta. La intención rojiblanca pasa por encontrar un punto de encuentro con el conjunto portugués sin romper el marco económico que se ha marcado la dirección deportiva.
Una oferta pensada para no disparar el coste
La fórmula que maneja el Atlético se acerca a 35 millones fijos más 5 en variables, una estructura que encaja mejor en las previsiones del verano. A partir de ahí, el club no quiere entrar en una puja que eleve demasiado el precio final del internacional danés.
Hjulmand, de 27 años, tiene contrato con el Sporting hasta 2028 y una cláusula de rescisión de 80 millones. Su valor de mercado ronda los 45 millones, una referencia que ayuda a entender la firmeza del club vendedor y también la cautela del Atlético, que no quiere alterar la planificación diseñada por Mateu Alemany.
El perfil del jugador encaja con lo que busca el equipo madrileño. Mide 1,85 metros, actúa como pivote y destaca por su capacidad para ordenar, recuperar y dar equilibrio en la base de la jugada. No es un centrocampista de grandes números ofensivos, aunque esta temporada firmó tres goles y seis asistencias en 45 partidos.
El Sporting aprieta, pero el jugador ve con buenos ojos LaLiga
Uno de los factores que mantiene viva la operación es la predisposición del propio Hjulmand. El danés contempla con interés la posibilidad de dar el salto a LaLiga y entiende que el proyecto del Atlético puede ser un paso importante en su carrera.
Ese escenario no obliga al Sporting a vender, pero sí añade un matiz relevante a la negociación. En Madrid creen que la voluntad del futbolista puede ayudar a acercar posiciones si las conversaciones avanzan hacia una cifra asumible para ambas partes.
El caso recuerda a otros nombres que estuvieron sobre la mesa para reforzar el centro del campo rojiblanco. Joao Gomes y Ederson también aparecieron en la lista, aunque las exigencias de Wolves y Atalanta acabaron por situarse por encima de los 40 millones y enfriaron cualquier posibilidad real.
La operación de Hjulmand llega, además, condicionada por otros movimientos que ya han ido marcando el verano del Atlético. La llegada de Grimaldo y el avance por Kang-in Lee reducen el margen disponible, con un gasto fijo que rondaría los 45 millones y una inversión neta cercana a los 80 antes de ventas.
Con ese contexto, la negociación entra en una fase delicada. El Atlético quiere al capitán del Sporting, el jugador ve con buenos ojos el cambio y el club portugués busca sacar el máximo rendimiento posible a su traspaso, mientras el precio final sigue pendiente de variables, plazos de pago y de la capacidad rojiblanca para no rebasar su frontera económica.



















