Rubén Vargas, la venta que puede desbloquear el mercado del Sevilla
El Sevilla FC contempla la salida de Rubén Vargas como una operación clave para activar nuevas incorporaciones antes del cierre del mercado. El club pide cerca de 20 millones por el extremo suizo, cuyo valor ha subido tras su papel en el Mundial 2026.
Rubén Vargas se ha convertido en una de las piezas que pueden marcar el rumbo del verano en el Sevilla FC. El extremo suizo, de 27 años, aparece como el candidato con más opciones de generar una venta importante para que la dirección deportiva pueda mover ficha en el tramo final del mercado.
El club andaluz no cierra la puerta a su salida, pero sí ha fijado una referencia clara: alrededor de 20 millones de euros. La cifra supera la valoración actual del futbolista, situada en 15 millones, y responde al impulso que ha recibido su cotización tras el Mundial 2026 con Suiza.
Un precio al alza tras el Mundial 2026
La participación de Vargas en el torneo internacional ha reforzado su posición en el mercado. Su valor ha crecido un 25 % y ahora comparte estatus en la plantilla con Lucien Agoumé, al que iguala como uno de los jugadores más cotizados del equipo.
El Sevilla entiende que no está obligado a rebajar sus exigencias. El atacante firmó hasta el 30 de junio de 2029, por lo que el margen de negociación está del lado del club. Además, llegó en enero de 2025 procedente del Augsburgo por unos 2,5 millones, así que una venta por la cantidad que se pide dejaría una plusvalía cercana a los 17,5 millones antes de otros gastos.
En el entorno del mercado ya han aparecido movimientos. Varios clubes de la Premier League han preguntado por su situación, un interés que el Sevilla observa con atención porque el fútbol inglés es el escenario más probable para acercarse a la cifra que reclama la entidad.
El Sevilla necesita ingresos para seguir moviéndose
La operación de Vargas no se entiende sin la necesidad económica del club. La salida de Akor Adams al Venezia, por más de 16 millones de euros, ya ha aportado liquidez, pero la entidad de Nervión quiere más margen para completar inscripciones y seguir reforzándose.
El nombre del suizo vuelve a situarse en primer plano después de que una lesión frenara su posible venta en enero, cuando ya existían contactos en torno a su futuro. Ahora regresa a la ciudad deportiva tras sus vacaciones con un escenario distinto: más valor, contrato largo y un mercado dispuesto a escuchar.
Su deseo también pesa en la ecuación. Vargas ha expresado públicamente que quiere jugar la Liga de Campeones, una aspiración que choca con la realidad del Sevilla, fuera de las competiciones europeas esta temporada. Esa circunstancia alimenta la posibilidad de que el jugador busque una salida antes del 31 de agosto.
El Villarreal ya intentó ficharlo en el pasado mercado de verano con una propuesta muy alejada de las pretensiones actuales del Sevilla. Aquella oferta fue rechazada y, salvo giro inesperado, cualquier acercamiento futuro tendrá que moverse en una horquilla mucho más alta para tener opciones reales de prosperar.
Mientras tanto, el club espera que las consultas llegadas desde Inglaterra se traduzcan en una propuesta formal y que el caso de Rubén Vargas se resuelva antes del cierre del mercado de LaLiga.



















