Deco y Flick mantienen su apuesta y el Barcelona se queda sin delantero centro
El FC Barcelona ha decidido no fichar a un ‘9’ en el tramo final del mercado después de que se complicaran las opciones de Julián Álvarez y Lautaro Martínez. La medida, acordada por Deco y Hansi Flick, ha generado un fuerte malestar entre la afición y deja al equipo sin un referente ofensivo para toda la temporada.
El FC Barcelona ha optado por cerrar la puerta a la llegada de un delantero centro en la recta final del mercado, una resolución que ha provocado un notable ruido interno y externo en el club. Deco y Hansi Flick han asumido de forma conjunta la decisión de no incorporar a ningún ‘9’ tras frustrarse las principales opciones que manejaba la dirección deportiva.
La apuesta llega en un momento delicado, con el plazo de fichajes a punto de expirar y con la sensación de que el equipo afrontará el curso sin un especialista en el área. La salida de Robert Lewandowski y Ferran Torres ha dejado un vacío que la entidad no ha querido cubrir con una alternativa de segundo nivel.
Un mercado cerrado tras los intentos por Julián Álvarez y Lautaro Martínez
La negativa del Inter de Milán a desprenderse de Lautaro Martínez y las dificultades económicas para asumir el coste de Julián Álvarez antes del 1 de septiembre han terminado por condicionar la planificación azulgrana. Pese a ello, la dirección deportiva ha descartado acudir al mercado en busca de un perfil menos ambicioso.
En lugar de reforzar la posición con un ariete de referencia, el cuerpo técnico contempla soluciones internas, con la posibilidad de reconvertir a Raphinha o Fermín López en falso nueve. Esa opción se plantea para acompañar a Lamine Yamal, Anthony Gordon y Karim Adeyemi en el frente ofensivo.
La reacción entre los seguidores del Barça no se ha hecho esperar. Una parte importante de la masa social interpreta que planificar la temporada sin un goleador puro supone una decisión arriesgada, especialmente por la trascendencia que tiene esa posición en los partidos grandes y en la pelea por los títulos.
Las críticas también apuntan a la gestión de las salidas en ataque y a que la inversión realizada durante el verano no haya servido para reforzar el puesto más determinante del equipo. La sensación de desajuste se ha extendido entre los socios, que observan con preocupación la falta de un plan alternativo.
Sin refuerzo en el eje de la defensa
El malestar no se limita a la delantera. El club tampoco ha cerrado la incorporación de un central de jerarquía para apuntalar la zaga, una ausencia que incrementa la inquietud en el entorno azulgrana. La plantilla se queda sin el perfil zurdo o de contención que el cuerpo técnico consideraba necesario para los compromisos de máxima exigencia.
La ausencia de ese zaguero experimentado deja a Pau Cubarsí sin el complemento que se buscaba para la retaguardia, en una situación que añade más dudas a la planificación. Aunque la medular ha quedado reforzada con la llegada de Rodri Hernández desde el Manchester City, la falta de equilibrio en las dos áreas alimenta las dudas sobre la capacidad del equipo para competir en la Liga de Campeones frente a rivales como el Paris Saint-Germain, el Bayern Múnich o el Arsenal.
La tensión en la entidad irá a más en las próximas horas, ya que la cúpula del club tiene prevista una reunión de crisis en las próximas 24 horas. En ese encuentro, Deco y Joan Laporta analizarán la presión mediática y el descontento de los socios antes de decidir si mantienen la hoja de ruta o si intentan un movimiento de última hora en el mercado.



















