Simeone, bajo presión en el Atlético tras el golpe de San Mamés
La derrota por 3-0 ante el Athletic ha incrementado las dudas sobre Cholo Simeone en un arranque de Liga en el que el Atlético suma siete puntos de doce. El técnico argentino afronta además su último año de contrato, con la exigencia de reaccionar de inmediato en una semana marcada por dos salidas de máxima dificultad.
El Atlético de Madrid ha visto cómo el tropiezo en San Mamés ha reabierto el debate sobre Cholo Simeone. La derrota por 3-0 frente al Athletic Club, unida a un inicio de LaLiga con siete puntos de doce, ha colocado al entrenador argentino en el centro de las críticas en un momento especialmente sensible por su situación contractual.
El marcador terminó de disparar la presión en un partido que se torció tras el descanso. Dos goles encajados casi seguidos dejaron al conjunto rojiblanco sin capacidad de respuesta y Oihan Sancet cerró la cuenta con el 3-0 definitivo, en una noche en la que el Atlético ya había llegado al choque con margen de error reducido.
Un control estéril en Bilbao
Más allá del resultado, el equipo de Simeone no logró transformar su dominio en peligro real. El Atlético firmó un 62% de posesión, pero ese control no se tradujo en ocasiones suficientes para cambiar el rumbo del encuentro cuando el Athletic se adelantó y empezó a manejar el escenario a su favor.
El propio técnico asumió parte de la responsabilidad al término del partido. Simeone reconoció que su cuerpo técnico no había conseguido preparar al equipo de la manera adecuada para el arranque de la segunda parte, justo el tramo en el que llegaron los dos primeros tantos del conjunto bilbaíno.
La derrota ha alimentado las voces que le señalan como principal responsable de encontrar una solución una vez cerrado el mercado y apagado el ruido del verano, en el que nombres como Julián Álvarez ocuparon buena parte de la conversación alrededor del club.
El contexto añade más peso a cada resultado. Simeone, que llegó al Atlético en diciembre de 2011, tiene contrato hasta el 30 de junio de 2027, pero esta temporada aparece ya como una referencia para medir el futuro del banquillo rojiblanco después de más de una década de trabajo.
Uno de los asuntos que más preocupa en el club es el rendimiento lejos del Metropolitano. La visita a Bilbao volvió a dejar dudas en un equipo que ya sufrió en escenarios similares durante la pasada campaña, especialmente cuando pierde el control del partido fuera de casa.
El arranque liguero tampoco ofrece demasiado margen. Tras cuatro jornadas, el Atlético se ha dejado puntos en dos encuentros y se encuentra a cinco del FC Barcelona, que ha ganado sus cuatro partidos y ha marcado una primera distancia en la clasificación.
En ese escenario, Simeone ha tenido que lidiar además con problemas en ataque por las ausencias de Jonathan David y Alexander Sorloth. Ante el Athletic, Julián Álvarez volvió a estar disponible después de haberse quedado fuera del equipo en compromisos anteriores.
El calendario no concede tregua y obliga a una reacción inmediata. El Atlético visitará a la Real Sociedad en Anoeta antes de afrontar un duelo de Champions League contra el Liverpool en Anfield, dos salidas que medirán la capacidad del grupo para corregir lo visto en San Mamés.
La afición mantiene el respaldo al entrenador, pero el peso de los resultados será cada vez mayor en una temporada que puede marcar un punto de inflexión en el futuro de Simeone dentro del Atlético de Madrid.



















