Deco replica la fórmula del Real Madrid con los jóvenes de La Masia
El FC Barcelona ha movido este verano a varios canteranos que no tenían sitio inmediato en la primera plantilla, con ventas que dejan dinero y, en muchos casos, opciones de recompra o porcentajes de futura venta. La estrategia, impulsada por Deco tras evaluar Hansi Flick a estos futbolistas en la pretemporada, ya ha generado cerca de 60 millones de euros.
El FC Barcelona ha optado este verano por una vía muy concreta con varios jóvenes de La Masia: dar salida a los futbolistas que no iban a tener hueco inmediato, ingresar dinero por sus traspasos y, al mismo tiempo, reservarse parte de su futuro. La idea, impulsada por Deco, ha afectado a nombres como Jofre Torrents, Tommy Marqués, Guille Fernández, Toni Fernández y Álvaro Cortés.
La decisión llegó después de que Hansi Flick pudiera valorar a buena parte de ellos durante la pretemporada. Algunos ya habían trabajado con el técnico alemán y otros incluso habían llegado a debutar en LaLiga antes de abandonar el club, pero el escenario del Barça Atlètic, ahora en Segunda RFEF, no parecía suficiente para su siguiente paso competitivo.
Ventas con opción de regreso y porcentaje futuro
La prioridad del área deportiva ha sido evitar que estos jugadores quedaran frenados en el filial y, en su lugar, cerrar operaciones que permitieran al club cobrar ahora y protegerse a medio plazo. En varios casos, el Barça ha conservado una opción de recompra o un porcentaje sobre una futura venta, una fórmula que le permite seguir ligado a la evolución de sus canteranos.
El movimiento de mayor impacto económico fue el de Tommy Marqués. El Braga abonó alrededor de 11 millones de euros, una cifra que puede crecer con variables, después de que el centrocampista disputara dos encuentros oficiales con el primer equipo. Además, el Barcelona se guardó una opción de recompra y un porcentaje sobre una futura transferencia.
También Jofre Torrents cambió de destino rumbo al Ajax tras haber participado en cuatro partidos con el primer equipo durante la temporada 2025/26. La operación dejó en torno a 6 millones de euros y encaja en la misma lógica de no perder de vista el posible crecimiento del jugador fuera del club.
Las operaciones cerradas el 1 de septiembre siguieron el mismo patrón. Guille Fernández, de 18 años, fue traspasado al Mallorca por 2,2 millones de euros correspondientes al 60% de sus derechos, mientras el FC Barcelona retiene el 40% restante y una opción de recompra. El centrocampista se marchó después de firmar 62 partidos y ocho goles con el Barça Atlètic, aunque sin debut oficial con el primer equipo.
Toni Fernández, también de 18 años, puso rumbo al Venezia por una cantidad cercana a 4 millones de euros. En su caso, el club azulgrana mantiene igualmente una opción para recuperarlo y un porcentaje de una futura venta, después de sus dos apariciones con el primer equipo.
La salida de Álvaro Cortés al Royal Antwerp respondió a otra variante del mismo plan. El central fue traspasado por unos 3 millones de euros y el Barça se reservó un porcentaje sobre una futura transferencia. Cortés había debutado en LaLiga el pasado 13 de mayo, en un partido completo ante el Alavés.
El balance económico de todas estas operaciones ya se deja notar en las cuentas del club. Entre ventas, porcentajes de traspasos anteriores y derechos de formación, los movimientos vinculados a jugadores formados en La Masia han dejado cerca de 60 millones de euros en este mercado.
La hoja de ruta de Deco ha pasado por ajustar cada acuerdo al ingreso inmediato obtenido: cuando la cantidad era alta, el Barça ha priorizado el cobro; cuando el margen económico era menor, ha preferido reservarse parte del valor futuro. A partir de 2028 empezarán a activarse varias de las opciones de recompra pactadas, mientras el club sigue pendiente de la evolución de estos futbolistas fuera de España y en LaLiga.



















