Bernardo Silva pierde peso en el Real Madrid y espera su oportunidad en la Champions
Bernardo Silva ha pasado de ser titular en el arranque de curso a quedar prácticamente fuera de los planes de José Mourinho en el Real Madrid. El centrocampista portugués apenas ha jugado ocho minutos desde el 12 de septiembre y su situación vuelve a quedar en el aire antes de los próximos compromisos ante la Roma, el Sevilla y el FC Barcelona.
El arranque de temporada de Bernardo Silva en el Real Madrid ha dado un giro llamativo en apenas unas semanas. El centrocampista portugués, de 32 años, llegó procedente del Manchester City para reforzar la creación, pero su presencia en el equipo blanco se ha ido reduciendo hasta quedar casi borrada de la rotación.
De titular al banquillo en pocas jornadas
En los ocho partidos de Liga disputados por el conjunto merengue, Bernardo Silva ha intervenido en seis: tres veces como titular y otras tres saliendo desde el banquillo. Su balance, por ahora, es de 282 minutos, un gol y una asistencia, aunque la tendencia se ha frenado de forma abrupta desde mediados de septiembre.
Según informó Sport, el punto de inflexión llegó tras el encuentro frente al Rayo Vallecano del 12 de septiembre. Desde entonces, el portugués solo ha sumado ocho minutos ante el Atlético de Madrid y se ha quedado sin participar en los duelos contra el Elche y el Villarreal, una secuencia que refleja la pérdida de confianza por parte de José Mourinho.
El técnico ha ido modificando la estructura del centro del campo y ha apostado por una medular con Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni, mientras que Arda Güler también ha ganado terreno. Ese reparto de roles ha dejado a Bernardo Silva con menos margen para actuar tanto por dentro como en zonas cercanas al área rival.
El internacional portugués había arrancado el curso con diferentes funciones dentro del equipo, pero ahora no encuentra hueco en la dinámica habitual del once ni en las primeras opciones desde el banquillo.
Las dudas físicas también pesan en su situación
La falta de minutos no solo responde a decisiones tácticas. Durante la pretemporada, Mourinho reconoció que el jugador había regresado de las vacaciones por debajo del nivel físico esperado y que necesitaba ponerse a tono para afrontar la exigencia competitiva.
Por el momento, el club no ha comunicado ninguna lesión reciente que explique su ausencia. Aun así, su escasa continuidad también se ha dejado notar con la selección de Portugal, donde en los últimos compromisos internacionales apenas acumuló siete minutos repartidos en dos encuentros frente a Noruega.
Ese contraste resulta llamativo si se compara con la regularidad que mantuvo en el Manchester City y, antes de eso, desde que comenzó su carrera profesional en el Mónaco en 2014. En ese periodo, el portugués acostumbró a firmar temporadas de entre 44 y 58 partidos, una carga muy distinta a la que vive ahora en el Real Madrid.
La llegada al club blanco había generado expectativas por su capacidad para ordenar la circulación y ofrecer soluciones entre líneas, dos argumentos que justificaron su fichaje en verano. Sin embargo, de momento, su papel se ha ido diluyendo en un equipo que ha encontrado otras vías para sostener el centro del campo.
Los próximos compromisos marcarán si esa tendencia cambia. El calendario incluye la visita de la Roma en la Champions League y los duelos ligueros frente al Sevilla y el FC Barcelona, con la cita europea como la primera gran opción para que Bernardo Silva vuelva a entrar en escena, después de no haber debutado todavía esta temporada en la competición por la sanción que arrastraba de su etapa en Inglaterra.
El partido ante la Roma será, por tanto, la siguiente prueba para comprobar si Mourinho recupera al portugués o mantiene su apuesta por otros centrocampistas.